

39 gradosCerrando los ojos, justo después de soltar un suspiro Presionase la jeringa contra el brazo liberando así39 grados
un rascacielos de confusas emociones.
Estando arriba de esta torre de suculenta incertidumbre Dejose al vacio cayendo en un interminable abismo
De imágenes cambiantes y ruidos estridentes, para luego caer Inevitablemente en el cuerpo de una joven aun recostada en su cama
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